
Presagió muchas turbulencias por el camino. Siempre había estado en contra de este tipo de experiencias, y mucho más ahora que se encontraba en una situación delicada. Esto supondrá estar al límite- pensó para sí... Sin embargo no supo decir que no, y además añoraba lo suyo... seis meses sin oler a tierra mojada, seis meses sin oler a mar, seis meses sin oler su hogar... Eso le hizo tomar la decisión.
Los viajes siempre se repiten- pensó para sí mientras observaba a toda la gente arremolinada en las salas de espera, tras anunciar una voz ininteligible en cualquiera de los idiomas, que el vuelo se retrasaba más de una hora- siempre igual; igual de cargados, las mismas caras de vagabundos aéreos; enfermos del tiempo mal invertido...
Sin embargo es en estos no-lugares a veces se dan encuentros como envueltos en burbujas, en pompas frágiles que no se olvidan...
Se prometió a si misma llegar a desprenderse de las cosas.... pero esto lo dejaré para una futura misión.
Llegaron tras un día y medio de viajes varios. Nerviosas, contentas, un poco cansadas y con ganas ya de dejar las maletas. Aún quedaba un par de viajes más en tren, pero daba igual. Cuando llegaron corrieron al baño a cambiarse, a ponerse los bikinis, depilarse y acicalarse.
Listas, se dejaron ver en la entrada de la estación, pero nadie las esperaba.
Esperaron y nadie vino. Tuvieron que pensar y poner fin a esa situación no esperada. Por fin las vinieron a buscar, por fin dejaron todas las cosas y por fin se dieron un baño en las frías pero familiares aguas.
Alli conocieron a Jero, un chico peculiar, pero cariñoso y educado- no quedan chicos asi- comentaron. No se daban cuenta lo mucho que lo iban a echar de menos el resto de los días. Quedaron de verse en su tierra.
Comenzó la segunda parte del viaje. Sabía que eran muchos kms a pesar de que el capitán lo negaba. Ella miraba el mapa y no entendía como de norte a sur podía ser tan sólo 4 o 5 horas como afirmaba el capitán. No quiero ser aguafiestas-pensó, venga... adelante...
Salieron de madrugada y llegaron a mediodia, despues de dormir por el camino. Se acostaron de noche rodeados de caravanas, y se levantaron llenos de luz, calor y gritos de domingueros playeros... Llegaron por fin y sintieron que estaban en un sitio especial. La gente , la comida, las playas...un pueblo anárquico donde todos ellos se conocía. Todos ellos notaban que ellas no habían estado nunca allí, y que no habían ido por el festival... Sentían una curiosidad por ellas y las buenas formas y las ganas de acercarse se iban haciendo más reales, hasta que se decidían a hablar con ellas , con calma y sin prisa...
El capitán embarcó en un segundo y tercer viaje, por lo que decidimos separarnos... Buena suerte capitán: me han dicho las sirenas que estás en un viaje para encontrar el amor....
Por fin después de tantas horas , pero de pocos días, decidieron poner fin a un viaje sin rumbo... subir en bus camino hacia el norte.
Una llegó a su destino. La otra tuvo que esperar dos días más.
Cuando llegó, no pudo más que pensar si aquello que recordaba lo había vivido , o era un maravilloso y agitado sueño ... Abrió "o galo do tempo" y se quedó dormida antes de que supiera si iba a hacer mal o buen tiempo al día siguiente...